Raúl Rodríguez Cortés
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Es licenciado en Comunicación por la UNAM, dirigió el Centro de Producción y Programas Especiales de la Presidencia de la República (CEPROPIE). Es columnista de El Gráfico de EL UNIVERSAL desde el 27 de marzo de 2006 y articulista de la revista Siempre. Actualmente es el coordinador de información de El Noticiero con Joaquín López Dóriga de TELEVISA y conductor de los cuatro espacios noticiosos matutinos de los domingos en Foro TV (canal 115 de Cable y Sky). Ha sido ganador, en dos ocasiones, del Premio Nacional de Periodismo.

Muestra

(Sustitución) Ignacio Morales Lechuga

Martes, 4 de septiembre de 2018 22:34 Raúl Rodríguez Cortés

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El desafío de Morena

Entre los griegos, la catarsis era el proceso necesario para depurar o purgar las emociones negativas, para superar la experiencia de la tragedia, fuera real o recreada en el teatro.
Para los partidos perdedores del 1 de julio, el trágico tsunami que los coloca al borde de la desaparición —con el triunfo abrumador de AMLO y de Morena—, les está permitiendo vivir, contra reloj, el momento necesario de la catarsis: cada uno tendrá que darle forma y expresión a su propio duelo, analizar el fracaso y sus causas, leer la realidad y convertirla otra vez en recomienzo. Es eso, o asumir la práctica extinción o insignificancia de varios.
El electorado lo tuvo claro, los partidos abandonaron las demandas y pensamientos de la población y cayeron en la inercia que suele acompañar a cualquier forma de institucionalidad que pierde la visión, la fuerza y la capacidad para renovarse.
El electorado descubrió mayoritariamente que el único candidato por el que todavía podía sentir respeto y confianza era el de Morena y respondió entronizándolo con una abrumadora votación, otorgándole también los hilos del poder legislativo y de 19 legislaturas locales. Ahora, después del tsunami, a los partidos, sólo les queda la catarsis o la simulación.
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