Mauricio Merino
Image

es doctor en Ciencia Política por la Universidad Complutense de Madrid. Ha escrito y coordinado varios libros y ensayos sobre su especialidad. Fue presidente del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública; ha sido profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), en El Colegio de México (COLMEX), en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).

Muestra

Los narcos y los vendepatrias

Domingo, 24 de mayo de 2026 15:34 Mauricio Merino

(MATERIAL EXCLUSIVO PARA MEDIOS IMPRESOS. QUEDA PROHIBIDA SU PUBLICACIÓN EN INTERNET)

La presidenta Sheinbaum ya tuvo varios descalabros con las reformas que propuso antes para hacerse del control electoral –como si de veras necesitara más– y, sin embargo, ahora ha decidido convertir las acusaciones que pesan sobre su partido, en armas contra sus oposiciones. Fraseada desde sus conferencias mañaneras, la nueva propuesta de reforma electoral suena bien: que no haya candidatos apoyados por el crimen organizado y que ningún país se meta en las decisiones que solo competen a las y los mexicanos. ¿Quién podría oponerse a esas restricciones?
Para salvaguardar lo primero, se les ocurrió crear una comisión de cinco integrantes del Consejo General del INE que, convertidos en Eliot Ness, revisarán expedientes, antecedentes y relaciones de cualquier candidatura que lo solicite o sea sospechosa. Pero, claro, como las personas que integran el INE no son detectives ni policías, la iniciativa propone que consulten a la UIF, a las fiscalías, a la Secretaría de Seguridad, o a cualquier otra autoridad del gobierno para hacerse de datos e indicios. Si alguna de esas fuentes presume que hay posibles vínculos con alguna organización criminal, la candidatura sería cancelada. Repito y subrayo: no sería necesario un juicio. Bastará que cinco consejeras o consejeros co...