Mauricio Merino
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es doctor en Ciencia Política por la Universidad Complutense de Madrid. Ha escrito y coordinado varios libros y ensayos sobre su especialidad. Fue presidente del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública; ha sido profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), en El Colegio de México (COLMEX), en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).

Muestra

El 2 de octubre del año 2018

Domingo, 9 de septiembre de 2018 19:35 Mauricio Merino

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La movilización de los estudiantes universitarios está cargada de símbolos, esperanzas y desafíos. Hace cincuenta años, sus abuelos tomaron las calles y dieron comienzo al larguísimo proceso de exigencia que desembocó en el cambio de régimen. Medio siglo después, estos jóvenes piden resultados concretos: que no los hostiguen, que no los amenacen, que los dejen vivir en paz. No tengo la más mínima duda de que estamos en los umbrales de algo fundamental: no se trata solamente de echar a los porros, sino de arrancar desde la raíz las razones que están detrás de esa plaga.
De aquí la esperanza: el próximo 2 de octubre habrá una movilización que nos convocará a todos y que habrá de llenar las plazas de todo el país. No debe ser otra conmemoración del 68 sino la puesta al día de las exigencias perdidas. Nadie sensato y de buena fe debe quedarse al margen de la construcción de una nueva cultura cívica capaz de oponerse al predominio de los criminales y al sistema de alianzas que los han auspiciado. Este no será, no debe ser, el reclamo acotado de un puñado de jóvenes agredidos sino el tañido de las campanas para recuperar el espacio público que nos fue arrebatado por la connivencia entre los violentos, los negligentes y los corruptos.
Los criminales se han ...