Mauricio Merino
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es doctor en Ciencia Política por la Universidad Complutense de Madrid. Ha escrito y coordinado varios libros y ensayos sobre su especialidad. Fue presidente del Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública; ha sido profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), en El Colegio de México (COLMEX), en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).

Muestra

El secuestro del INE

Domingo, 25 de octubre de 2026 15:59 Mauricio Merino

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Fue en un seminario del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM –hace años– cuando caí en cuenta de que la palabra "responsabilidad" que yo estaba usando para referirme a la relevancia de ocupar cargos públicos al servicio de la sociedad, estaba siendo entendida por mis interlocutores como sinónimo de "culpa": asumir una responsabilidad significaba, en lenguaje de litigio jurídico, aceptar que se había cometido una falta o un delito. Un significado opuesto al honor de servir.
Cuando se dice que será necesario "deslindar responsabilidades", se entiende que se buscará a los culpables de algún delito. Pero en el otro extremo, la ética de la responsabilidad es la que se espera de alguien que, al tomar decisiones, no piensa en sí mismo, sino en las consecuencias que habrá en la vida de los demás. Ser responsable es, en rigor, un privilegio y una distinción: lo es a cabalidad quien se niega a sacar provecho personal de las tareas que le han sido asignadas –por elección o designación– y se pone al servicio de los resultados que se esperan de su labor.
En su estudio sobre las virtudes públicas, Victoria Camps colocó a la responsabilidad –junto a la solidaridad y la tolerancia– como una de las virtudes indispensables para construir un régimen democ...