Salvador Garcia Soto
Como un juego de dados su vida ha sido un deambular entre la prensa escrita, la radio y la televisión. La impredecible política lo ha llevado a ser un duro crítico durante casi diez años en una columna que ha dictado si el país se dirige a Serpientes y escaleras. Desde hace dos años es la voz dura del programa El Weso, y entre sus avatares periodísticos se encuentra la dirección del periódico La Crónica así como colaboraciones en noticieros de radio y TV, revistas y distinto medios a nivel nacional. Actualmente conduce el programa de TV-Código 2007, una producción de EL UNIVERSAL TV y que se transmite por Proyecto 40. Tapatío de nacimiento, es amante del cine de arte, de la buena comedia en teatro y un ecléctico en la música.
- Opinion Recientes
- Otros autores
Muestra
(Sustitución) José Woldenberg
Lunes, 11 de mayo de 2026 16:51 Salvador Garcia SotoVendieron su alma al diablo
(MATERIAL EXCLUSIVO PARA MEDIOS IMPRESOS. QUEDA PROHIBIDA SU PUBLICACIÓN EN INTERNET)
Eso suele decirse cuando con tal de alcanzar un objetivo muy deseado, se está dispuesto a sacrificar valores y conductas virtuosas y legales. La meta es tan apetecible, incluso obsesiva, que se es capaz de traicionar muchas de las que se habían ostentado como cualidades propias.
Andrés Manuel López Obrador, luego de sus derrotas electorales de 2006 y 2012, decidió (es una conjetura con suficientes evidencias), desterrar cualquier escrúpulo y sumar y sumar destacamentos a su candidatura con tal de llegar a la Presidencia de la República. Fue algo más que el cínico dictado que postula que en política todo se vale y se constituyó en una auténtica "venta del alma al diablo".
Morena estuvo dispuesta a incorporar a sus filas a cuanto político aceptara de manera sumisa el liderazgo de su dirigente y coadyuvara a incrementar en algún grado su número de votos. Los incorporados, por su parte, vieron en el nuevo partido y en AMLO una plataforma de lanzamiento eficiente. En buena medida eso fue posible porque los signos de identidad y las ideologías que cohesionaban a los grupos políticos se habían reblandecido hasta extremos que las invisibilizan y fueron sustituidas por un descarnado pragmatismo y personalismo que hoy "ordenan" la vida...
