Salvador Garcia Soto
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Como un juego de dados su vida ha sido un deambular entre la prensa escrita, la radio y la televisión. La impredecible política lo ha llevado a ser un duro crítico durante casi diez años en una columna que ha dictado si el país se dirige a Serpientes y escaleras. Desde hace dos años es la voz dura del programa El Weso, y entre sus avatares periodísticos se encuentra la dirección del periódico La Crónica así como colaboraciones en noticieros de radio y TV, revistas y distinto medios a nivel nacional. Actualmente conduce el programa de TV-Código 2007, una producción de EL UNIVERSAL TV y que se transmite por Proyecto 40. Tapatío de nacimiento, es amante del cine de arte, de la buena comedia en teatro y un ecléctico en la música.

Muestra

(Sustitución) Ignacio Morales Lechuga

Martes, 7 de abril de 2026 18:26 Salvador Garcia Soto

Corte avala a UIF al congelar cuentas

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"Porque debe prevalecer una situación de equilibrio entre el interés privado que parte del Derecho de Propiedad, derecho de propiedad que desgraciadamente no todos disfrutan porque no todos tienen una cuenta bancaria y la gente puede ser bloqueada. Entonces, perdón, pero defender como si fuera un derecho universal el derecho a la propiedad sí se tiene pero no el derecho de propiedad y no es absoluto ese Derecho a la Propiedad desde hace ya tiempo" (sic)
Esas fueron las palabras de la ministra María Estela Ríos González durante la sesión del pasado lunes en la que la Suprema Corte validó que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) pueda congelar cuentas bancarias sin orden judicial previa, sin intervención del Ministerio Público y sin necesidad de una solicitud internacional; basándose únicamente en "indicios suficientes".
La intervención es desoladora, no sólo por las consecuencias, sino porque exhibe de forma grotesca que la ministra ignora el vocabulario básico de los derechos que pretende interpretar. Confunde el "derecho a la propiedad" con el "derecho de propiedad" como si fueran garantías de distinta dignidad o piezas inconexas; olvidando, por descuido o por ignorancia, que los derechos humanos no dependen...