Nelson Vargas
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Nelson Vargas Basáñez nació en la Ciudad de México en 1942. Estudió en la Escuela Nacional de Educación Física de 1958 a 1961, año en que inició su entrañable labor como maestro y entrenador de natación. Considerado pilar de la natación en México, le respalda el trabajo, esfuerzo y una enorme experiencia de más de 50 años dedicado al deporte. Por más de 20 años, ubicó al Instituto Mexicano del Seguro Social como líder de la natación nacional en calidad de profesor. Como entrenador nacional y director técnico acumuló, de 1962 a 1982, importantes triunfos en Juegos Olímpicos, Campeonatos Mundiales, Juegos Panamericanos, Juegos Centroamericanos y del Caribe, Copas Latinas, Campeonatos Centroamericanos y del Caribe, entre otras competencias.

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Invertir mejor y planear, claves para el deporte mexicano

Sábado, 21 de febrero de 2026 18:48 Nelson Vargas

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Durante demasiado tiempo el debate del deporte mexicano se ha reducido a una frase cómoda: "faltan recursos". Es una explicación sencilla, repetible y políticamente rentable. Pero también es incompleta. Porque el dinero ayuda, sí, pero no compite, no entrena y no gana medallas por sí solo.
Hoy el presupuesto federal destinado al deporte supera los 2 mil 300 millones de pesos. No es una cifra despreciable. Sin embargo, el rendimiento internacional sigue siendo irregular y, en muchos casos, dependiente del esfuerzo aislado de atletas y entrenadores que sobreviven más por vocación que por sistema. El problema, entonces, no parece ser únicamente cuánto dinero hay, sino cómo se planea y bajo qué método se ejecuta.
Durante años, la dirección del deporte nacional se enfocó obsesivamente en recaudar fondos, mientras descuidaba el pilar central: la planificación metodológica. Se participaba en competencias sin integrarlas a un plan mayor; se apoyaba de forma generalista sin priorizar prospectos reales de medalla; se viajaba más de lo que se entrenaba. Competir por competir no forma campeones, desgasta y a la larga no da nada.
La experiencia de fideicomisos como Fideporte dejó una herida abierta. Más recursos sin controles estrictos solo alimentaron la opacidad y la de...