Nelson Vargas Basáñez nació en la Ciudad de México en 1942. Estudió en la Escuela Nacional de Educación Física de 1958 a 1961, año en que inició su entrañable labor como maestro y entrenador de natación. Considerado pilar de la natación en México, le respalda el trabajo, esfuerzo y una enorme experiencia de más de 50 años dedicado al deporte. Por más de 20 años, ubicó al Instituto Mexicano del Seguro Social como líder de la natación nacional en calidad de profesor. Como entrenador nacional y director técnico acumuló, de 1962 a 1982, importantes triunfos en Juegos Olímpicos, Campeonatos Mundiales, Juegos Panamericanos, Juegos Centroamericanos y del Caribe, Copas Latinas, Campeonatos Centroamericanos y del Caribe, entre otras competencias.
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¿Por qué somos así los mexicanos?
Sábado, 4 de julio de 2026 17:19 Nelson Vargas(MATERIAL EXCLUSIVO PARA MEDIOS IMPRESOS. QUEDA PROHIBIDA SU PUBLICACIÓN EN INTERNET)
Hay una frase que escuché hace unos días y que, aunque incómoda, tiene mucho de verdad: el problema de México también somos los mexicanos.
No porque seamos malas personas. Al contrario. Si algo ha demostrado este país es que tiene gente trabajadora, solidaria y capaz de hacer cosas extraordinarias. El problema es que casi siempre esperamos al momento más extremo para demostrarlo.
Los mexicanos sabemos unirnos, ser solidarios, pero únicamente cuando hay una razón emocional de por medio.
Por ejemplo, ahora que juega la Selección Mexicana, miles salen a las calles, abrazan a desconocidos, cantan, lloran y convierten un partido de futbol en una fiesta nacional. Durante noventa minutos desaparecen las diferencias políticas, sociales o económicas.
Pero también cuando ocurre una tragedia, como los terremotos que han marcado nuestra historia, vuelve a aparecer ese mexicano ejemplar. El que deja el trabajo para ir a remover escombros, el que dona comida, el que abre las puertas de su casa, el que ayuda sin preguntar a quién. Es ahí donde el mundo nos aplaude.
Pero entre esos dos extremos existe la vida diaria y ahí parece que dejamos de ser el mismo país. Todos los días convivimos con inseguridad, corrupción, hospitales que no funcionan como deberían, escuelas aband...
