Héctor de Mauleón
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"En Tercera Persona" Nació en la Ciudad de México en 1963; narrador, cronista y periodista. Becario del CME en cuento, 1993-1994 y del FONCA dentro del programa Jóvenes Creadores, en el mismo rubro, 1995-1996. Fundador y director del suplemento Confabulario de EL UNIVERSAL.

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[En Tercera Persona]

Domingo, 11 de febrero de 2024 21:08 Héctor de Mauleón

No hay agua, no hay agua, ¡no hay agua!

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El 31 de enero de 1982 el agua dejó de subir a los tinacos en las casas de la ciudad de México. Decían que era producto del estiaje. Vicente Leñero dedicó una novela espléndida a aquel suceso (La gota de agua, 1983). Comenzaba con esta frase:
"No hay agua".
Era el principio de una de las más terribles tragedias domésticas.
"En calzoncillos hice girar las llaves del lavabo y de la regadera. Ni una gota cayó de la nariz del lavabo; gorgoriteó apenas la manzana de la regadera y dos o tres lagrimones gravitaron hasta el piso de azulejo, plop, plop.
—Ni una maldita gota en toda la casa, me lleva la chingada".
Los tinacos de la ciudad estaban como los describe Leñero en la novela: vacíos, vacíos, vacíos. Además estaban encenagados en el fondo.
Cuenta Leñero que un joven arquitecto le había advertido en 1975: "En diez años… no habrá agua potable suficiente para satisfacer la demanda de una metrópoli en franco proceso de descomposición. ¿De dónde y cómo traer agua hasta una ciudad trepada sobre el altiplano, sin ríos caudalosos que la alimenten? Agotados los mantos acuíferos y exprimidos los manantiales más próximos se hará indispensable ir cada vez más lejos por el agua: entubarla a lo largo ...