Leonardo Curzio
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Su desempeño abarca el periodismo y la academia. Es conductor del noticiario radiofónico Enfoque de NRM y en televisión participa en el programa Primer Plano del Canal 11. Es doctor en Historia y ha impartido clase en diversas universidades. Es Investigador del CISAN, especializado en estudios estratégicos, y miembro del SNI. Ha publicado trabajos científicos en diversos países del mundo

Muestra

¿Qué estará viendo el pueblo y qué estarán viendo las élites?

Domingo, 12 de abril de 2026 17:12 Leonardo Curzio

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Uno de los argumentos más repetidos por los observadores de la política y periodistas internacionales, es que la presidenta ha manejado con pericia y sangre fría las relaciones con Trump. Esta percepción le ha dado mucha tracción en el exterior. Para quienes ven desde fuera, la política mexicana es casi un lugar común. Como todo lugar común, tiene mucho de cierto. Ha sido cauta hasta el extremo y muy prudente en el trato personal, incluso en momentos en los cuales Trump ha optado por hacer escarnio de ella o sugerir que no tiene el control territorial.
La presidenta, además, se beneficia de la intrascendencia de la oposición. Nadie la constriñe a reaccionar airadamente. Baste recordar la forma en que López Obrador presionaba a Peña Nieto cuando el entonces presidente no reaccionaba ante los insultos que Trump profería en contra de los migrantes. Claro está que el acomodaticio López Obrador cambió de opinión cuando fue él quien tuvo que presentarse ante Trump. Entonces optó por un tono almibarado y zalamero, muy lejano al que exigía a su predecesor. La presidenta no tiene ninguna exigencia interna para plantar cara, ni siquiera ante asuntos tan graves como los mexicanos que han muerto a manos de ICE.
Buena parte de la comentocracia se ha instalado en no cuestio...