Jean Meyer
Image

Profesor e investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) donde, además, fundó y dirige la División de Historia. Es miembro de la Academia Mexicana de Historia desde 2000 y director de la revista de historia internacional ISTOR. Ha sido profesor-investigador en El Colegio de México, en París y en Perpiñan, así como en El Colegio de Michoacán.

Muestra

Entrando en Cuaresma

Sábado, 21 de febrero de 2026 17:56 Jean Meyer

(MATERIAL EXCLUSIVO PARA MEDIOS IMPRESOS. QUEDA PROHIBIDA SU PUBLICACIÓN EN INTERNET)

No fue noticia espectacular, si bien fue noticia que tiene su importancia: el papa León XIV, nuestro papa latinoamericano, ciudadano peruano que ha peregrinado varias veces a nuestro santuario de Chalma en su calidad de agustino, encontró al patriarca de Constantinopla, Bartolomeo, a fines del año pasado. Fue su primer viaje al extranjero desde su elección instantánea al papado. En mi La Gran Controversia he contado la historia del desgarre de la cristiandad hace mil años y del largo desencuentro entre católicos y ortodoxos. El presente encuentro ocurrió sesenta años después del primer paso hacia la reconciliación, cuando el patriarca Atenágoras, un gigante, abrazó al delgado y frágil papa Pablo VI, el 7 de diciembre de 1965. Entonces, Pablo y Atenágoras expresaron cuanto "lamentamos y borramos de la memoria y de la Iglesia las sentencias de excomunicación (recíprocas, en 1054) y mandamos esas excomunicaciones al olvido".
Cada papa -Juan Pablo, Benedicto, Francisco- ha visitado al patriarca: Atenágoras, Demetrios, Bartolomeo, en su residencia de Estambul-Constantinopla. Cada año, en algún momento, los católicos rezan por la unidad de la Iglesia de Cristo, pero dudo que sepan bien de qué se trata. Desde 1965 deberían saber que nunca hubo un verdadero cisma ent...