Jean Meyer
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Profesor e investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) donde, además, fundó y dirige la División de Historia. Es miembro de la Academia Mexicana de Historia desde 2000 y director de la revista de historia internacional ISTOR. Ha sido profesor-investigador en El Colegio de México, en París y en Perpiñan, así como en El Colegio de Michoacán.

Muestra

Hospitalidad y migrantes

Sábado, 2 de diciembre de 2017 17:54 Jean Meyer

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Y sigue el texto bíblico: "pues también vosotros fuisteis extranjeros en tierra de Egipto". A cada nación le toca tomar en serio esas palabras en este siglo de grandes migraciones que suman millones y decenas de millones de personas que huyen de la pobreza, de la guerra, de la sequía, de la limpieza étnica, de la persecución religiosa y política. Para muchos mexicanos, Estados Unidos ha sido y es una "tierra de Egipto"; para los que llamamos, hipócritamente, "hermanos" centroamericanos, México es su Egipto.
Al principio de la civilización, a la hora de la fundación de la comunidad humana, estuvo la transformación del enemigo en huésped sagrado. En "La Ilíada" y en "La Odisea" también, Homero nos dice que "extranjeros, limosneros, todos son enviados de Dios". Solón celebra: "Feliz quien cuenta a los niños entre sus amigos y tiene al extranjero como huésped, porque aquél es tan indefenso como los niños". Esa tradición antigua ha perdurado hasta la fecha y, a la vez, se ha perdido; todo depende de las circunstancias económicas, sociales y políticas. En los imperios multinacionales y multiculturales era más fácil aceptar al extranjero, mientras que el surgimiento de los Estados nacionales se tradujo y se sigue traduciendo en intolerancia, la puerta cerrada y, e...