Jean Meyer
Image

Profesor e investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) donde, además, fundó y dirige la División de Historia. Es miembro de la Academia Mexicana de Historia desde 2000 y director de la revista de historia internacional ISTOR. Ha sido profesor-investigador en El Colegio de México, en París y en Perpiñan, así como en El Colegio de Michoacán.

Muestra

¿Elección, corrupción?

Sábado, 5 de mayo de 2018 17:36 Jean Meyer

(MATERIAL EXCLUSIVO PARA MEDIOS IMPRESOS. QUEDA PROHIBIDA SU PUBLICACIÓN EN INTERNET)

No, no voy a hablar de México porque me tocará, el primero de julio, no sólo votar, sino estar sentado en la mesa de la casilla y no creo que me toque, como en las presidenciales de 1940, que un Gonzalo N. Santos, el famoso Alazán tostado, nos mande un comando para barrer a los electores con ametralladoras. Desde que existen las elecciones, varios siglos antes de Cristo, en la antigua democracia de Atenas, existían la corrupción y el fraude; por cierto, el fraude se castigaba con la pena de muerte. Pocos países, pocas democracias, incluso las más auténticas, se libran del financiamiento ilegal, del voto de los muertos o de los ancianos bienaventurados que llevan en camión del asilo a la casilla. Hoy, trataré el caso de las elecciones presidenciales francesas del año 2007, pero con una advertencia: hasta el momento, todo lo que voy a decir no pasa de ser sospechas, hipótesis, acusaciones todavía no comprobadas. De todos modos, es significativo y no deja de ser grave porque, como decía Voltaire, "calumnie, calumnie, siempre quedará algo2
Nicolas Sarkozy fue electo presidente de Francia en 2007, con una cómoda ventaja y nadie puso en duda su victoria. En aquel entonces, las relaciones entre Francia y Libia eran malas; rápidamente mejoraron, al grado de que Muamar Gad...