Muestra

[En la Mira]

Miércoles, 8 de mayo de 2019 21:25 Luis Cárdenas

Discriminar a un fifí

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Discriminar implica una relación de poder, alguien tiene "algo" considerado "valioso" que otro "no tiene", por ejemplo: dinero, el color de piel, educación, una condición social, un apellido, una ascendencia, una preferencia sexual, un estatus político, una nacionalidad, etc.
Discriminar obedece a una situación particular de una sociedad, al estatus de un grupo contra otro, por necesidad se parte de una identidad y no necesariamente de una "raza", se parte de un "nosotros" contra "los otros" o contra "ellos", contra lo diferente que se vuelve ideológicamente intolerable: blancos contra negros, ricos contra pobres, nazis contra judíos, nativos contra inmigrantes, hombres contra mujeres, hutus contra tutsis, otomanos contra armenios, católicos contra protestantes, etc.
Hoy día, el discurso políticamente correcto apunta a una especie de hegemonía del discriminador y del discriminado, más claro: el blanco siempre discrimina al negro, los hombres siempre discriminan a las mujeres o los occidentales, máxime de origen cristiano, siempre discriminan a los musulmanes.
Si le cuento a usted el caso del español José Alberto Jiménez, podría tildarme de supremacista, algo irrisorio dado mi origen mexicano, sin apellidos rimbombantes ni aspiraci...