Muestra

[En la Mira]

Miércoles, 7 de noviembre de 2018 21:51 Luis Cárdenas

La piel bien gruesa

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Hay estilos diferentes para ejercer gobierno, estamos acostumbrados al político acartonado, aburrido, adarme de emoción, impertérrito hasta el sopor, o sea: estamos acostumbrados a los políticos de hueva, de mucha, mucha hueva.
El éxito de figuras políticas heterodoxas en el mundo radica, justamente, en el quiebre de ese arquetipo, sin importar necesariamente izquierdas o derechas o una inclinación populista o liberal, hoy nos enfrentemos a una comunicación de doble vía contra una forma tradicional de hacer el trabajo desde un confinado escritorio.
Hace tiempo, poco antes de los desastres que sacudieron la región, tuve oportunidad de ver a Quirino Ordaz Coppel, gobernador de Sinaloa, recorrer calles de su natal Mazatlán, no era una visita programada, era más bien algo relativamente común ahí pero muy extraño de atestiguar en otros lugares: sin escoltas, sin chofer, acompañado de su familia, el gobernador caminaba tranquilo o manejaba su camioneta saludando, escuchando reclamos de frente, felicitaciones o francas mentadas de madre, "al Quirino" lo conocen en los mercados y en los puestos de la calle, abiertamente lo aprecian o le regatean apoyos pero, cosa curiosa, la gente se lo dice en la calle, de forma abierta, sin miedos ni miramie...