Porfirio Muñoz Ledo
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Ex embajador de México ante la Unión Europea. Su trayectoria política es amplia y reconocida: fue fundador y presidente del PRD, senador, diputado federal y candidato a la Presidencia de la República por el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM) para la elección de 2000 (a lo cual renunció para sumarse a la Alianza por el Cambio, cuyo candidato era Vicente Fox). Se ha desempeñado, además, en diversos puestos del servicio público. Ha sido docente en la Escuela Nacional Preparatoria, la Facultad de Ciencias Políticas en la UNAM, la Escuela Normal Superior, El Colegio de México y la Universidad de Toulouse en Francia.

Muestra

El encierro y la salud

Viernes, 27 de marzo de 2020 21:27 Porfirio Muñoz Ledo

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La historia conoce muchas formas de encierro. Las religiosas sobreviven así como el Ramadán con treinta días de ayuno y prohibición del deseo carnal; el Yom Kipur, ayuno judío de diez días y sin labores; la Cuaresma cristiana con vacaciones pagadas y provisiones diversas que poco se cumplen; y finalmente los ejercicios de clausura más rigurosos y prolongados según la devoción del creyente.
Lo que hoy vivimos no es un asueto, sino una cuarentena: "término para describir el aislamiento de personas a consecuencia de una enfermedad, durante un periodo de tiempo no específico para evitar o limitar el riesgo de que se extienda el padecimiento". Generalmente toma la forma de un arresto domiciliario, con prevenciones sanitarias pero con todo género de libertades. Una penitencia con salvoconducto para el cielo, ya que "el infierno son los otros" como lo dijo Sartre.
La gran mayoría de los mexicanos hemos conocido el coronavirus sólo por la cumbia y el contagio letal ha sobrevolado nuestras cabezas como un espíritu santo. Somos el país menos afectado por cada 100 mil habitantes en Latinoamérica, salvo Cuba que incluso ha enviado médicos a Italia —país de costas porosas y organización política fragmentada—. Sorprende los efectos de la pandemia en la población blan...