Alejandro Hope
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Es analista en temas de seguridad. Colaboró en el equipo de transición del presidente Vicente Fox, y entre 2008 y 2011 ejerció diversos cargos directivos en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN). Es licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad de Pennsylvania.

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[Plata o Plomo]

Domingo, 22 de septiembre de 2019 21:07 Alejandro Hope

La excepción yucateca

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La semana pasada, el presidente Andrés Manuel López Obrador estuvo en Yucatán y declaró lo siguiente: "Yucatán es un estado seguro donde no hay violencia ni inseguridad, es un ejemplo seguir".
El presidente tiene razón: en el panorama nacional de violencia, Yucatán es una excepción notable. En 2018, según datos del Inegi, la tasa de homicidio en esa entidad federativa fue 3 por 100 mil habitantes, casi diez veces menos que la tasa nacional y en un rango de país europeo. Si el país tuviese la tasa de homicidio de Yucatán, nos hubiésemos ahorrado 32,214 asesinatos en 2018.
No se trata de un asunto coyuntural: entre 1990 y 2018, fueron asesinadas en Yucatán solo 1374 personas. Para ponerlo en perspectiva, Morelos, con una población similar, tuvo más homicidios en los últimos dos años que los registrados en Yucatán desde 1990.
La excepcionalidad no se limita al homicidio. La tasa de victimización de Yucatán, medida en la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de la Seguridad Pública, fue la sexta más baja del país, pero con una peculiaridad: el delito más común en el estado (y por mucho) fue el fraude.
No sorprende por tanto que la percepción de seguridad en Yucatán sea muy distinta a la del resto del país. En ...