Alejandro Hope
Image

Es analista en temas de seguridad. Colaboró en el equipo de transición del presidente Vicente Fox, y entre 2008 y 2011 ejerció diversos cargos directivos en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN). Es licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad de Pennsylvania.

Muestra

[Plata o Plomo]

Domingo, 25 de marzo de 2018 20:48 Alejandro Hope

Balas en el Bajío

(MATERIAL EXCLUSIVO PARA MEDIOS IMPRESOS. QUEDA PROHIBIDA SU PUBLICACIÓN EN INTERNET)

La semana pasada, en Purísima del Rincón, un municipio vecino de León, Guanajuato, un grupo de hombres armados entró a un salón de fiestas y disparó a mansalva contra la multitud. El resultado: 8 muertos, entre ellos el padre del alcalde del municipio, y 22 heridos.
No es el único incidente grave registrado en Guanajuato en estas semanas. A mediados de febrero, seis matones entraron a una vivienda en Silao y asesinaron a una familia entera, incluyendo a tres niños de menos de cuatro años. Por las mismas fechas, se encontró en la carretera Celaya-Querétaro una camioneta incendiada con cuatro cuerpos calcinados.
Esas son solo unas muestras de un violentísimo inicio de año en Guanajuato. En los primeros dos meses de 2018, 446 personas fueron asesinadas en ese estado. Esa es una cifra superior a la del Estado de México. En términos absolutos, Guanajuato se ha vuelto la tercera entidad federativa con más víctimas de homicidio doloso, solo superada por Guerrero y Baja California. Con cifras anualizadas, la tasa de homicidio de Guanajuato es la quinta más alta del país y supera a la de Sinaloa, Tamaulipas y Michoacán.
Y el problema no es solo el nivel, sino la trayectoria de la violencia. En 2017, el número de víctimas de homicidio dolo...