Gabriel Guerra Castellanos
Image

Es presidente y director general de Guerra Castellanos y Asociados, empresa líder en temas de comunicación estratégica. Tiene una amplia experiencia en asuntos internacionales, habiendo vivido y estudiado en Israel y la antigua República Democrática Alemana, donde sus padres fueron representantes de México. Habla español, inglés y alemán, y tiene conocimientos básicos de francés y ruso. En el sector público fue agregado cultural en la embajada de México en la antigua Unión Soviética; agregado de prensa en la embajada de México en Alemania Federal y cónsul general de México en Toronto. Fue también director de información internacional de la Presidencia de la República. Ha publicado regularmente artículos de opinión en diarios nacionales hasta su incorporación en mayo de 2008 a EL UNIVERSAL, donde escribe la columna “El mundo según Guerra”.

Muestra

Gabriel Guerra Castellanos

Martes, 5 de enero de 2021 19:44 Gabriel Guerra Castellanos

¿Año nuevo?

(MATERIAL EXCLUSIVO PARA MEDIOS IMPRESOS. QUEDA PROHIBIDA SU PUBLICACIÓN EN INTERNET)

Estamos acostumbrados, querido lector, apreciada lectora, a ver los cambios en el calendario como nuevas oportunidades, como reinicios. Nuestros antepasados aztecas, sabios y prudentes, esperaban que ese renacimiento se diera cada 52 años, pero nosotros, impacientes, quisiéramos que se diera cada año. Y por ello le damos una importancia tan inflada a la terminación de una órbita completa de nuestro pequeño planeta alrededor del sol.
Después del dificilísimo y horrendo 2020, es más que comprensible que todos veamos su partida con alivio y la llegada del 2021 con doble ilusión y esperanza. Pero tal parece que el año que se fue no quiere que lo olvidemos, como si tal cosa fuera posible, y nos ha dejado una serie de recuerdos que están no solo en la memoria sino como parte de nuestra realidad cotidiana.
Me refiero, en primerísimo lugar, a la pandemia. Sigue ahí, con más fuerza que nunca, arrasando vidas, familias, comunidades y naciones enteras. Los países más ricos y poderosos no han podido controlarla y han debido recurrir de nuevo a los encierros, con su terrible impacto para la sociedad y la economía. Y si los más prósperos y educados no han sido capaces de domarla, flaca esperanza nos queda a quienes vivimos en naciones con bajos nivele...