Muestra

[Moral para Intelectuales]

Jueves, 21 de junio de 2018 20:53 Christopher Dominguez M.

Dos calvos, un peine

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El paseo rumbo a la victoria de López Obrador ha ido revelando, para quien lo ignoraba, su pretensión de desmantelar el sistema democrático vigente desde comienzos del siglo. Se ha hecho acompañar de una corte de los milagros —tontos útiles, fanáticos, mexicanos de buena fe— que desmiente a la lucha contra la corrupción como su bandera. Mientras que el PRI y el PAN —a cuya ceguera, división y mezquindad habrá que apuntar la victoria de López Obrador— podían darse el lujo de hacerse acompañar de una muestra representativa de nuestra corrupción política, Morena debió presentarse desde el principio como incorruptible porque nunca ha habido, precisamente, una tiranía honrada. Al contrario: entre más esperpéntica sea la corrupción, con mayor entusiasmo se le recibe y se le exonera en esa amplia coalición populista.
Son sus rivales los que han permitido el escenario más probable, el de una amplia victoria de López Obrador. En Los Pinos, el Presidente de la República sólo espera la misericordia, prometida o no, del caudillo. Las reformas estructurales pactadas por Peña Nieto con el PAN y el PRD —el episodio más afortunado de la abortada transición mexicana— resultaron, tras la Restauración de 2012 y gracias a los corru...