Muestra

[Moral para Intelectuales]

Jueves, 16 de marzo de 2017 22:01 Christopher Dominguez M.

El medio es el mensaje

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Dirán que soy un enemigo de las novedades (lo que en el siglo XVIII se llamaba un misoneísta) o un animista otorgándole vida propia a lo que los filósofos posmodernos y apocalípticos llaman “artefactos”, pero atribuyo buena parte de las desgracias políticas de nuestros días a la peste del Twitter, si es que el sólo hecho de considerarlo algo nuevo no me descalifica como un mega anticuado.
Creo imposible que Donald Trump hubiera podido llegar al poder sin el auxilio de esos originalmente 140 caracteres que son el vehículo ideal para la vileza, la media verdad, el hecho alternativo, la mentira llana y perniciosa, el exabrupto del demagogo, la amenaza del cobarde, la ocurrencia del ocioso. Es el vaso de agua en el desierto del ignorante atentando, de principio a fin, contra la esencia de la democracia: esa libertad de expresión gracias a la cual se debate y —horror de los horrores en los tiempos nuestros— hasta se gana una discusión porque alguien —un héroe solitario hoy día— se da por derrotado y hasta admite haber sido convencido por su adversario.
Ventajas, sin duda, las tiene el tuiteo. Permite que los políticos prescindan de sus onerosos departamentos de prensa y sus infumables boletines, dirigiéndose en directo al cír...