Muestra

[Moral para Intelectuales]

Jueves, 3 de agosto de 2017 21:17 Christopher Dominguez M.

El espejo venezolano

(MATERIAL EXCLUSIVO PARA MEDIOS IMPRESOS. QUEDA PROHIBIDA SU PUBLICACIÓN EN INTERNET)

También Hugo Chávez llegó al poder en 1999 con la promesa de barrer con una partidocracia corrupta que había secuestrado a la democracia venezolana. El remedio resultó peor que la enfermedad y los sangrientos estertores del dictador Nicolás Maduro prueban que la más disfuncional de las democracias es mejor que las siempre ilusorias dictaduras. Esa narcodictadura, como la llama el valeroso Ibsen Martínez, exiliado en Bogotá y articulista en El País, tiene entre sus valedores a la izquierda mexicana, lo cual es motivo de honda preocupación, pues su jefe máximo, López Obrador, amanece un día sí y otro también, como puntero en las encuestas para la elección de 2018. En este caso, cuyo patetismo desarma, no se defiende un ícono dinástico post maoísta, como en Corea del Norte, ni al bien maquillado ascetismo cubano. Es otra cosa, peor, si cabe.
Nuestra izquierda, la carnívora (Morena) y la vegetariana (PRD), con su prensa adicta, calla ante los crímenes de una secta de ladrones y asesinos dizque antiimperialistas pero temerosos ante la probabilidad de que Estados Unidos les deje de comprar petróleo. En pocos días, el régimen de Maduro ha consumado un autogolpe de Estado, levantando lo que en buena doctrina leninista se llama ...